miércoles, 24 de enero de 2007

Un poco menos calvo

Día 2
0,01 centímetros de pelo

Voy comproando cómo la gente empieza a referirse a mí como "el calvo que está al lado de mi amigo", "el calvo ese" o, sencillamente "hola, calvo".
La gente se despide con un tradicional y amigable "adiós, calvo". Afortunadamente nadie me ha llamado calvorota.

Algunos sectores de la población diaria parecen apreciarme. Ayer el camarero del bar, un tipo rapado, pero con más pelo que yo, parecía intimidado. Simplemente me acerqué y le dije "¿Es cierto que aquí hacéis mojitos?" Y el chaval me miró titubeando y me dijo que sí. "¿Esan buenos?". Joder, cuando tú le preguntas a un camarero si sus mojitos están buenos, no esperas una respuesta objetiva. Esperas que te diga "Sí, tio, están buenos". Pues el chaval dice: "... no sé..." mientras me miraba la calva. Como si esperase que se los fuese a tirar a la cabeza si me decía que sí y luego no me gustaban.

Aunque al principio parecía ser más cómodo ser calvo que no serlo, es un falso mito. Es incómodo. Tienes que estar tapándote la cabeza con lo que encuentres, porque hace un frío del carajo.

En fin, lo que es un hecho es que el pelo ha crecido un poco.
Hoy se ven puntitos negros.

martes, 23 de enero de 2007

The way of BUDA

Día 1.
0,001 cm de pelo -o menos-

Ser calvo no mola mucho.
De hecho es una puta mierda.

No voy a explicarle a nadie los motivos de por qué anoche decidí raparme, porque son incomprensibles -no existe ningún motivo razonable para que alguien decida tirar por el váter su melena- . Además, un calvo no tiene por qué dar explicaciones de nada de lo que haga: todo el mundo supone que lo hace por ser calvo.

Es curioso cómo la gente te observa cuando hablas. En cierto modo ganas algo de respeto. Todo el mundo está pendiente a ver qué dice el calvo.

Tengo que estar con la capucha puesta porque me da frío en la cabeza. Para colmo acaba de llegar el frío polar a Barcelona. Supongo que los ataques de oidio a la humanidad pasarán a ser normales en mí a partir de ahora.

El objetivo de este blog es comprobar científicamente cómo reacciona la gente ante los calvos, y si a partir de ahora la actitud general de los desconocidos hacia mi persona sufrirá o no un cambio.